Un equipo multidisciplinar de la UGR da respuesta a un problema geológico de más de dos siglos gracias al análisis de las espeleotemas de la cavidad axárquica
Un equipo de investigadores e investigadoras de la Universidad de Granada (UGR) y del Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra han hallado en la Cueva de Nerja una clave científica para resolver el denominado «problema de la dolomita», una incógnita geológica que persistía desde hace más de dos siglos. Los científicos han identificado por primera vez en un medio natural la presencia de precursores amorfos de calcio y magnesio, las fases previas que permiten la precipitación de este mineral a temperaturas de ambiente.
El dilema de la comunidad científica residía en la imposibilidad de reproducir la cristalización de la dolomita en laboratorio a menos de 100 °C, pese a su gran presencia en rocas sedimentarias de todo el planeta. Las muestras extraídas en las espeleotemas de la cavidad nerjeña demuestran que el mineral no se forma de manera directa, sino que atraviesa primero un estado no cristalino, un fenómeno que hasta la fecha solo se había logrado observar de forma artificial.
El trabajo, realizado conjuntamente con el Instituto de Geociencias (IGEO) y la Fundación Cueva de Nerja, no solo aporta luz sobre la formación de rocas y minerales en condiciones moderadas, sino que abre nuevas vías para analizar los registros paleoclimáticos custodiados en la gruta. Este descubrimiento posiciona de nuevo a la cavidad de la Axarquía como un enclave de referencia para la investigación geológica internacional.


