El presidente de Vox, Santiago Abascal, protagonizó este sábado en Vélez-Málaga un acto de marcado carácter combativo en el que endureció su discurso y puso el foco especialmente en el presidente de la Junta, Juanma Moreno, al que acusó de falta de reacción y de sostener políticas perjudiciales para Andalucía.
Abascal reiteró su intención de implantar la denominada “prioridad nacional”, una medida que plantea priorizar a los ciudadanos españoles en el acceso a ayudas públicas y vivienda. Aseguró que esta iniciativa podría aplicarse “más pronto que tarde”, pese a reconocer que requeriría cambios legales profundos tanto en España como en el ámbito europeo. El líder de Vox defendió la propuesta como una cuestión de “sentido común”.
Sin embargo, buena parte de su intervención estuvo dirigida contra Moreno Bonilla, al que reprochó su “silencio” ante los supuestos episodios de hostilidad hacia Vox en actos públicos. Abascal fue más allá y sugirió que esta actitud responde a una estrategia política deliberada, acusando al Gobierno andaluz de no garantizar la igualdad en el debate público.
El dirigente de Vox también cargó con dureza contra la política energética impulsada por la Junta, señalando directamente al presidente andaluz por favorecer, a su juicio, un modelo que perjudica al mundo rural. En este sentido, criticó el impulso a las energías renovables con el argumento de que su desarrollo implica la transformación del paisaje agrario, llegando a afirmar que se están “arrancando olivos para colocar placas solares”.
En paralelo, Abascal volvió a arremeter contra las políticas medioambientales, a las que calificó de “fanatismo climático”, vinculándolas de forma polémica con fenómenos meteorológicos extremos y problemas energéticos recientes. Además, denunció la existencia de una supuesta campaña de “violencia organizada” contra su partido, responsabilizando al Ministerio del Interior.



