Marta M.

Denuncian la amenaza de expulsión a los agricultores de Maro y exigen al Ayuntamiento de Nerja que ofrezca alternativas

Agricultura

José Alejandro Barba Hernández, Patricia Gutiérrez

El Grupo Municipal Socialista de Nerja ha expresado su profunda preocupación por la difícil situación que atraviesan los agricultores de Maro debido a la posible no renovación de los 400 contratos de arrendamiento de tierras, lo que pone en grave riesgo el futuro de los arrendatarios y la identidad agrícola de la localidad.

En las últimas semanas, numerosos arrendatarios y agricultores de Nerja y Maro han recibido cartas notificándoles la finalización de los contratos que mantienen con la empresa propietaria de las fincas, Larios. Esta noticia ha generado gran inquietud entre los vecinos y vecinas, ya que muchos de estos campos están siendo cultivados bajo las normativas de la agricultura ecológica, un pilar fundamental para el desarrollo y sostenibilidad de la zona.

A través de sus redes sociales, los socialistas han denunciado públicamente esta situación, haciendo un llamado a la administración para que intervenga y busque soluciones que aseguren el futuro de los agricultores y sus familias.

La portavoz y secretaria general del Grupo Municipal Socialista, Patricia Gutiérrez, ha afirmado que “en estos momentos, estamos viendo cómo la gente de la zona está preocupada y, sobre todo, triste por la posibilidad de perder el trabajo que han venido realizando durante años. La agricultura es una forma de vida y un pilar fundamental de nuestra identidad”.

“Este es un tema que afecta a muchas personas, y creemos que la administración debe plantear alternativas que aseguren un futuro para los agricultores y sus familias”, ha añadido Gutiérrez.

Por su parte, el concejal socialista, Alejandro Barba, también ha lamentado que “es triste ver cómo la agricultura en Maro se ve amenazada por decisiones que pueden obligar a muchos a abandonar sus tierras”.

Los propios afectados han expresado su preocupación y tristeza por la situación que se está viviendo en Maro. “Este pueblo tiene una tradición agrícola que ha pasado de generación en generación. Mis abuelos ya trabajaban la tierra a principios del siglo XX. En aquel entonces, luchábamos por la propiedad de la tierra, y hoy nos enfrentamos a otro desafío”, afirmaba Juan Bautista Muñoz, arrendatario de tierras en la zona.

Otra de las afectadas por la no renovación de los contratos, Melanie Ewens, expresaba el impacto profundo que esta situación tendría en las vidas de muchas familias: “No quieren prolongar los contratos. Es algo que cambia la vida para mucha, mucha gente. Creo que debemos encontrar una solución, algo que nos permita seguir adelante”.

Asimismo, Jack Whitfield, representante del proyecto de Bio Agricultura Maro (BAM) y miembro de la Asociación Eco Axarquía, subrayó la gravedad de la situación. “Llevamos funcionando aquí cinco o seis años. Estamos ayudando a todos aquellos que están cultivando y cambiando a ecológico con la ayuda de fondos europeos. Hay muchos proyectos interesantes que estamos llevando a cabo y mucho por hacer. Estamos en pleno crecimiento, y nos parece muy triste que se pueda echar por tierra todo el trabajo que hemos realizado hasta ahora”.

Ante esta situación, el Grupo Municipal Socialista ha instado al Ayuntamiento de Nerja a actuar como mediador entre los arrendatarios afectados y los propietarios de los terrenos, buscando una solución que permita la continuidad de los contratos de arrendamiento o, al menos, la reconfiguración de los mismos, para que la agricultura ecológica no se vea comprometida.