Isabel Aguilera

La carretera del pan: cuando el aislamiento no es una metáfora

Opinión

Isabel Aguilera

En el corazón de la Serranía de Ronda, donde las curvas del paisaje son también curvas de vida, economía y supervivencia, el cierre de la A-397 no ha sido simplemente un corte de tráfico. Ha sido un tajo profundo en la movilidad, en las oportunidades y en el ánimo de miles de personas que, de un día para otro, se han sentido más lejos de todo. Más lejos del trabajo, de los servicios sanitarios, de las relaciones familiares. Más lejos de la Costa del Sol, que no es solo una postal turística, sino también un espacio vital para quienes dependen de esa conexión para ganarse la vida.

El deslizamiento de tierras provocado por la borrasca Jana ha dejado inutilizada una infraestructura clave que une Ronda con San Pedro de Alcántara. Una carretera que no es solo una línea en el mapa, sino una arteria de ida y vuelta: desde las cumbres de la Serranía de Ronda hasta el bullicio del litoral. La llaman, con razón, “la carretera del pan”.

Según los informes técnicos, los trabajos de reparación podrían alargarse al menos seis meses. Una eternidad para un trabajador que hace el trayecto cada día. Un drama logístico para las empresas locales. Una amenaza para el pequeño comercio que ya sobrevive entre márgenes estrechos. Y una losa para un tejido social que siempre ha sabido resistir, pero que no está exento de fatiga.

En momentos así, más que nunca, se impone una política de altura. La ciudadanía no necesita declaraciones de intenciones, sino certezas, calendarios, recursos y soluciones. Necesita que las administraciones cooperen, que los técnicos trabajen con medios suficientes y sin dilaciones, y que los responsables políticos se muestren a la altura del reto.

La lealtad institucional no es una opción, es una obligación. Y la transparencia, una exigencia democrática. ¿Qué plan concreto se va a ejecutar? ¿Con qué presupuesto? ¿Cuáles son los hitos del proceso y los plazos realistas? ¿Qué medidas alternativas se están activando mientras tanto? La población de la Serranía no pide milagros: pide información, empatía y resultados.

Frente a la adversidad, el PSOE está demostrando responsabilidad y compromiso. Desde sus alcaldes y alcaldesas, portavoces, concejales, diputados provinciales y representantes en distintas cámaras, se está dando un ejemplo de unidad, de propuestas y de búsqueda activa de soluciones. Porque no se trata de hacer oposición al desastre, sino de construir alternativas con responsabilidad y esperanza.

Porque sí, también hay esperanza. Si esta crisis nos deja una enseñanza, es la de la fortaleza de una comarca que sabe luchar unida. Y la certeza de que, con voluntad política, con diálogo y con medios, volverán a conectarse los caminos que nunca debieron interrumpirse. Volverá la normalidad, y con ella, el pulso vital de una tierra que nunca se rinde.

La carretera del pan volverá a abrirse. Pero ahora, más que nunca, hace falta compromiso para que la herida no se convierta en cicatriz.

Isabel Aguilera
Diputada autonómica por Málaga. PSOE