Cueva del Gato y Cueva de Nerja

Redacción

Dos mundos bajo tierra: La Cueva del Gato y la de Nerja, joyas naturales de Málaga

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Málaga es conocida internacionalmente por su litoral, su clima y sus pueblos blancos, pero bajo sus montañas esconde también un patrimonio natural de enorme valor. Dos de sus mejores ejemplos se encuentran separados por más de un centenar de kilómetros: la Cueva de Nerja, en la Axarquía, y la Cueva del Gato, en Benaoján, en plena Serranía de Ronda.

Cueva de Nerja, un viaje a la Prehistoria

Descubierta en 1959 por cinco jóvenes de la localidad de Maro, la Cueva de Nerja se ha convertido en uno de los grandes referentes turísticos de la provincia de Málaga y en uno de los complejos subterráneos más conocidos de España.

Sus galerías, formadas durante cientos de miles de años por la acción del agua sobre la roca caliza, ofrecen un espectacular paisaje de estalactitas, estalagmitas, columnas y otras formaciones geológicas. Algunas alcanzan dimensiones extraordinarias y convierten el recorrido por la cavidad en una sucesión de grandes salas naturales.

Pero Nerja es mucho más que una espectacular cueva. Es también un excepcional yacimiento arqueológico que conserva testimonios de la presencia humana durante miles de años, además de manifestaciones de arte rupestre. Su riqueza científica ha permitido estudiar aspectos relacionados con las comunidades prehistóricas, sus formas de vida y la evolución del paisaje.

Alrededor de la cavidad se ha desarrollado además un importante recurso turístico y cultural que complementa la oferta de Nerja y Maro. La cueva se ha convertido así en uno de los mejores ejemplos de cómo el patrimonio natural, la investigación científica y el turismo pueden convivir cuando existen medidas de conservación y control de las visitas.

La Cueva del Gato, la Serranía más salvaje

Muy diferente es la experiencia que ofrece la Cueva del Gato, situada en el término municipal de Benaoján y dentro del Parque Natural Sierra de Grazalema. Aquí el protagonismo pertenece fundamentalmente al agua y al paisaje.

La espectacular boca de la cavidad constituye una de las salidas del sistema Hundidero-Gato, uno de los grandes complejos espeleológicos de Andalucía. El agua que ha recorrido el interior de la montaña reaparece en este punto formando un paraje de extraordinaria belleza.

A sus pies, las aguas transparentes y frías han convertido el entorno en uno de los lugares naturales más conocidos de la Serranía de Ronda, especialmente durante los meses de verano. Pero detrás de esa imagen casi idílica existe un complejo subterráneo de enorme importancia geológica y ambiental que exige respeto y protección.

La Cueva del Gato permite además descubrir otro modelo turístico como es el vinculado al senderismo, la naturaleza, la observación del paisaje y el turismo rural. Benaoján, Montejaque y el conjunto del valle del Guadiaro ofrecen un escenario privilegiado para quienes buscan conocer la Málaga interior y alejarse de los circuitos tradicionales de sol y playa.

Dos cuevas y una provincia

Nerja y Gato son dos espacios completamente diferentes, pero comparten un mismo origen: el paciente trabajo del agua sobre la piedra caliza durante miles de años. Una se ha convertido en un gran espacio turístico, arqueológico y cultural; la otra conserva el carácter abierto y agreste de los grandes paisajes de la Serranía.

Ambas demuestran que una parte esencial de la riqueza turística de Málaga se encuentra también bajo tierra. La Cueva de Nerja y la Cueva del Gato forman parte de ese patrimonio natural andaluz que no solo constituye un poderoso atractivo para visitantes, sino también un legado excepcional cuya conservación debe situarse por encima de cualquier explotación turística descontrolada.

Conocerlas supone descubrir dos caras de una misma provincia: la Málaga mediterránea de la Axarquía y la Málaga montañosa de la Serranía de Ronda. Dos territorios unidos por un patrimonio geológico que tardó cientos de miles de años en construirse y que Andalucía tiene la responsabilidad de preservar para las generaciones futuras.