Canillas de Aceituno se enfrenta a un nuevo problema en su red de abastecimiento. El Ayuntamiento ha prohibido de forma inmediata el consumo de agua del grifo en el casco urbano tras confirmarse que no cumple con los parámetros exigidos para el consumo humano.
La medida, comunicada a través de un bando municipal, llega después de que los últimos análisis revelaran que el agua no es apta ni para beber, ni para cocinar, ni para ningún uso alimentario. Desde ahora, y hasta nuevo aviso, su uso queda restringido únicamente a tareas de higiene y limpieza.
Ante esta situación, el Consistorio ha tenido que habilitar un sistema de emergencia para garantizar el acceso a agua potable. Desde este lunes, los vecinos pueden recoger agua embotellada de forma gratuita en el local de la Cooperativa, en la plaza de la Constitución, en horario de 16:00 a 22:00 horas.
El alcalde, Vicente Campos, ha agradecido la implicación de Protección Civil en el reparto, destacando su papel “fundamental” para atender a la población en una situación que vuelve a poner el foco en las carencias del sistema de abastecimiento.
Mientras tanto, desde el Ayuntamiento se insiste en que la ciudadanía siga las indicaciones sanitarias y haga un uso responsable del agua disponible, en un contexto marcado por la incertidumbre sobre cuándo podrá restablecerse la normalidad.
El equipo de gobierno asegura que mantiene contacto con las autoridades competentes, aunque por el momento no hay una fecha concreta para la solución del problema. Mientras la situación obliga a los vecinos a depender de garrafas.



