La Junta de Andalucía ha reanudado el procedimiento administrativo para implantar un sistema de acceso controlado al tramo medio y alto del río Chíllar, uno de los enclaves naturales más visitados del municipio de Nerja. El Gobierno autonómico ha publicado recientemente en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) un acuerdo por el que se abre de nuevo el plazo para la presentación de proyectos destinados a gestionar el uso recreativo del cauce.
Con esta decisión, las empresas interesadas dispondrán de un mes para presentar sus propuestas, después de que el pasado mes de marzo quedara desierto el primer intento, al rechazarse las ofertas presentadas por tres compañías privadas.
El río Chíllar permanece cerrado al uso recreativo desde agosto de 2023 por decisión del Ayuntamiento de Nerja, una medida adoptada inicialmente por el alto riesgo de incendios y por la masiva afluencia de visitantes que llegaba a registrar este espacio natural protegido. Pese a la prohibición, el entorno continúa recibiendo la visita de senderistas durante todo el año, lo que conlleva sanciones municipales.
Según datos facilitados en su día por el área de Medio Ambiente, en los momentos de mayor afluencia llegaron a concentrarse más de 3.000 personas en una sola jornada, lo que evidenció la necesidad de establecer mecanismos de control que compatibilicen la protección ambiental con el disfrute del entorno.
El nuevo procedimiento tiene como finalidad adjudicar la gestión del acceso a una empresa privada que se encargue de regular el flujo de visitantes mediante un modelo de uso recreativo no consuntivo del agua, tal y como establece la normativa del Dominio Público Hidráulico. La iniciativa parte nuevamente de una solicitud presentada por una mercantil especializada en actividades turísticas, lo que ha motivado la apertura de este nuevo periodo de concurrencia pública.
Desde el Ayuntamiento de Nerja se insiste en que la prioridad es garantizar la seguridad de los visitantes y preservar el valor ecológico del paraje. El concejal de Medio Ambiente ha recordado que, antes del cierre, fueron necesarias varias intervenciones de emergencia y rescates, lo que reforzó la decisión de limitar el acceso.
El futuro del río Chíllar queda ahora a la espera de las propuestas que se presenten en este nuevo plazo, con el objetivo de avanzar hacia una reapertura regulada y sostenible de uno de los espacios naturales más emblemáticos de la Axarquía.


