Redacción

Los arrastreros de Caleta de Vélez paran en protesta por las nuevas normas europeas de control pesquero

Veintidós embarcaciones de la flota de arrastre del puerto de Caleta de Vélez han detenido este lunes su actividad como medida de protesta contra el endurecimiento de los controles electrónicos impuestos por la Unión Europea a la pesca profesional.

El puerto veleño cuenta con cerca de 90 barcos de distintos artes, pero han sido los arrastreros —22 en total— los que han decidido amarrar para visibilizar su rechazo a unas normas que, según denuncian, dificultan gravemente el desarrollo de su trabajo. “No quieren pescadores, quieren oficinistas”, lamentan los afectados.

Durante la jornada, alrededor de una treintena de pescadores permanecieron en el muelle junto a varias embarcaciones sin salir a faenar. Los armadores explican que las protestas responden a la entrada en vigor, el pasado 10 de enero, de las modificaciones del Reglamento europeo 2023/2842, que refuerza las exigencias del Diario Electrónico de Abordo (DEA) para todos los buques de 12 o más metros de eslora, con independencia del arte utilizado.

Entre las principales novedades figura la obligación de comunicar la llegada a puerto con al menos cuatro horas de antelación, así como la eliminación de la tolerancia previa de 50 kilos por especie. A partir de ahora, los pescadores deben declarar todas las capturas desde el primer kilogramo, con un margen máximo del 20%, bajo la amenaza de sanciones consideradas graves en caso de incumplimiento.

Tras la movilización, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha anunciado una moratoria en la aplicación de estas medidas hasta el próximo 22 de enero, fecha en la que está prevista una reunión con representantes del sector. Mientras tanto, los arrastreros de Caleta de Vélez prevén retomar la actividad a la espera de que se abra una vía de negociación que permita flexibilizar la normativa.