El regidor hace pública su renuncia irrevocable a la Alcaldía y a su acta de concejal tras varias semanas de fuerte tensión social y política en el municipio
En una comparecencia ante los medios de comunicación, Lupiáñez ha explicado que se trata de un paso «doloroso y amargo», pero que considera asumible y necesario tras un periodo de reflexión personal, familiar y política. El exregidor ha reconocido abiertamente el malestar ciudadano desencadenado en los últimos días y ha asumido la responsabilidad política de los errores que se hayan podido cometer en la gestión de este expediente municipal.
La salida de Lupiáñez se produce tras alcanzar un punto máximo de presión en la calle y en el ámbito institucional. La pasada semana, una multitudinaria manifestación en la plaza de las Carmelitas reunió a cerca de 2.000 vecinos, comerciantes y colectivos de distintos núcleos de población para exigir la suspensión del tributo y denunciar duplicidades en el cobro a trabajadores autónomos. Al mismo tiempo, las formaciones de la oposición (Andalucía Por Sí, PSOE y Vox) han reclamado la celebración de un pleno extraordinario monográfico para modificar las ordenanzas fiscales y rebajar la presión del IBI antes de que finalice el año.


