La negativa del equipo de gobierno a debatir la suspensión de los recibos desata la crispación del público y los reproches de la oposición en el Ayuntamiento
La crispación social por la implantación y el cobro de la nueva tasa de basuras ha provocado el levantamiento definitivo del pleno ordinario del Ayuntamiento de Vélez-Málaga. Decenas de pymes y residentes han abarrotado el salón de plenos y sus accesos con protestas al grito de “¡fuera, fuera!”, lo que ha derivado en el abandono de la sala por parte del alcalde, Jesús Lupiáñez, en medio de las quejas vecinales tras decretar primero un receso de una hora y posteriormente la suspensión del pleno ante la imposibilidad de continuar con la sesión.
El detonante del enfrentamiento político ha sido el rechazo a la urgencia de una propuesta presentada por Andalucía Por Sí para paralizar y congelar el tributo hasta revisar los cobros. La votación ha contado con la abstención de los concejales de PP y GIPMTM, formación independiente que ha retirado su moción de urgencia inicial tras acordar la Junta de Gobierno Local una mesa de trabajo con el Patronato de Recaudación Provincial. La decisión de no debatir el asunto ha desatado las protestas del público y los reproches de la oposición; en este contexto, el portavoz del PSOE, Víctor González, ha exigido la dimisión del teniente de alcalde de Torre del Mar, Jesús Pérez Atencia, mientras que el edil José Pino ha denunciado restricciones de acceso al edificio municipal por parte de la Policía.
En el plano técnico, los concejales Manuel Gutiérrez y David Vilches acudirán a la reunión con el organismo provincial para subsanar los recibos emitidos con irregularidades, cobros duplicados en inmuebles con múltiples actividades o cargos a profesionales que ejercen en su vivienda habitual. Pese a estas gestiones, comerciantes y vecinos de barrios como El Pilar han denunciado el impacto económico que supone este recibo adicional en sus economías domésticas y la falta de proporcionalidad en el servicio prestado.


