La muerte de dos jóvenes en apenas 24 horas en los municipios malagueños de Frigiliana y Torrox, ambos en accidentes de moto, ha generado una profunda conmoción social, pero también han puesto de manifiesto la distintas respuestas institucionales ante tragedias de este calibre.
En Frigiliana, el fallecimiento de un joven de 26 años llevó al Ayuntamiento a cancelar de inmediato todas las actividades lúdicas previstas para el fin de semana. La decisión fue adoptada de forma consensuada por toda la corporación municipal, que emitió además un comunicado en el que se apelaba al respeto y al duelo colectivo, moderando incluso los comentarios públicos para evitar polémicas en un momento especialmente delicado.
Sin embargo, la reacción en Torrox, donde perdió la vida un menor de 16 o 17 años en circunstancias similares, ha sido muy distinta. Según denuncian vecinos y colectivos locales, el alcalde, Óscar Medina, no convocó a la corporación municipal para valorar medidas conjuntas ni decretó la suspensión de los actos previstos.
Durante ese mismo fin de semana se celebraban en el municipio las Cruces de Mayo, así como otras actividades como el mercadillo ‘Sabor a Málaga’, exhibiciones deportivas y conciertos. Ante la ausencia de directrices institucionales, fueron las propias asociaciones vecinales y colectivos quienes, por iniciativa propia, decidieron cancelar o adaptar sus actividades en señal de respeto durante los días del velatorio.
Así, algunas cruces permanecieron abiertas únicamente para su visita, pero se suspendieron actos festivos como reparto de comida o talleres. En otros casos, como actuaciones o bailes previstos, fueron los propios participantes quienes optaron por no acudir. Pese a ello, sí se mantuvieron conciertos y otras actividades con música, lo que ha generado malestar entre parte de la población.

Foto polémica del alcalde de Torrox
A esta situación se suma la polémica generada por la difusión en redes sociales de una imagen del alcalde durante la noche del viernes participando en un evento deportivo, lo que ha sido interpretado por algunos vecinos como una actitud poco acorde con el momento de duelo que vivía el municipio. Lo cierto es que la controvertida foto fue eliminada luego de publicarse aunque mostramos en portada una captura realizada .

El contraste entre ambos municipios ha generado críticas hacia la gestión del ya de por sí polémico regidor de Torrox. Vecinos consideran que, más allá de la imposibilidad de suspender determinadas actividades ya organizadas, se podría haber optado por medidas simbólicas de respeto, como la supresión de música o actos festivos, siguiendo el ejemplo de Frigiliana, cuyo alcalde, Alejandro Herrero, sí lideró una respuesta institucional unitaria.
En este contexto, se demanda mayor sensibilidad y coordinación por parte del Ayuntamiento torroxeño en situaciones de especial impacto emocional, subrayando que lo ocurrido no es una cuestión política, sino de respeto y sentido común ante la pérdida de vidas jóvenes en circunstancias trágicas

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