Redacción

Cómo se descubrió la Cueva de Nerja hace 67 años

Cueva de Nerja, Turismo

El hallazgo de la Cueva de Nerja no solo supuso uno de los descubrimientos espeleológicos más relevantes del siglo XX en España, sino que marcó un antes y un después en la historia económica y social de la Costa del Sol. Corría el año 1959 y el litoral malagueño comenzaba a asomar tímidamente en el mapa turístico internacional. Aquel enero, cinco jóvenes cambiarían para siempre el destino de su pueblo.

Un hallazgo fortuito que abrió un mundo subterráneo

El 12 de enero de 1959, José Luis Barbero, los hermanos Manuel y Miguel Muñoz, Francisco Navas y José Torres se adentraron, como tantas otras veces, en una pequeña cavidad conocida como Las Minas del Cementerio. La novedad aquel día fue una decisión aparentemente menor: introducirse por una estrecha abertura utilizada por murciélagos.

Tras superar el angosto paso, los jóvenes accedieron a un espacio de dimensiones colosales, hoy conocido como la Sala de la Cascada o del Ballet. Continuaron avanzando hasta llegar a la actual Sala de los Fantasmas, donde el hallazgo de dos esqueletos humanos les hizo temer que se tratara de exploradores atrapados sin salida. Alarmados, desandaron el camino y regresaron a la superficie.

De la confidencia al reconocimiento oficial

El descubrimiento fue comunicado a dos de sus maestros, Carlos Saura y Manoli Mora, quienes días después acompañaron a los jóvenes para verificar la existencia de la cavidad. Así comenzaba oficialmente la aventura moderna de la Cueva de Nerja.

Tres meses más tarde, el 19 de abril de 1959, el fotógrafo local José Padial documentó por primera vez el interior de la gruta. Las imágenes fueron publicadas en el Diario Sur, llevando la noticia del hallazgo más allá de la Axarquía y despertando el interés de especialistas, instituciones y curiosos.

Nuevas galerías y exploración científica

Ese mismo año, el 17 de noviembre, Francisco Navas descubría las Galerías Altas. Una década después, las investigaciones sistemáticas permitieron localizar las Galerías Nuevas, fruto del trabajo de la Sección de Espeleología del Museo Arqueológico Provincial de Málaga. Ambas zonas permanecen cerradas al público por razones de conservación y seguridad.

La transformación turística

Los trabajos para adaptar la cueva al uso turístico comenzaron en septiembre de 1959, apenas ocho meses después del descubrimiento. Se creó un acceso más amplio y seguro que sustituyó a la torca original y se instalaron escaleras para salvar los desniveles interiores de la gruta.

El esfuerzo culminó el 12 de junio de 1960, cuando la Cueva de Nerja fue inaugurada oficialmente, un año y cinco meses después de aquel primer descenso. La ceremonia incluyó una actuación del Ballet Le Tour de París en la Sala de la Cascada, germen del actual Festival de Música y Danza Cueva de Nerja, que sigue celebrándose décadas después.

Un pueblo que cambió su rumbo

Desde entonces, Nerja dejó de ser exclusivamente un municipio agrícola y pesquero para convertirse en uno de los enclaves turísticos más reconocidos del sur de Europa. El descubrimiento de la cueva no solo reveló un tesoro geológico, sino que abrió una nueva etapa para toda la localidad, proyectándola al mundo desde las profundidades de la tierra.