Hospital de la Axarquía

Redacción

Guerra sindical en la Axarquía por el escándalo de los reactivos en supuesto mal estado en el Hospital de la Axarquía

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El laboratorio del Hospital Comarcal de la Axarquía se ha convertido en el epicentro de un enfrentamiento sindical sin precedentes tras la denuncia pública de CSIF, que habla abiertamente de una posible “práctica fraudulenta” en el uso de reactivos presuntamente inestables.

La acusación no es menor ya que según el sindicato, se habrían utilizado reactivos que los propios equipos detectan como no válidos por pérdida de estabilidad, lo que podría comprometer la fiabilidad de los resultados analíticos de miles de pacientes.

CSIF sostiene que la práctica se habría llevado a cabo por indicación directa de cargos intermedios del servicio, que habrían ordenado “burlar” los sistemas de control automatizados mediante el falseamiento de etiquetas o el trasvase de líquidos para reutilizar envases con códigos válidos. El sindicato habla de órdenes expresas, presión a los trabajadores y un “criterio economicista llevado al límite”.

Además de exigir una investigación inmediata al Servicio Andaluz de Salud (SAS), CSIF reclama la destitución fulminante de los responsables intermedios del laboratorio y advierte de posibles responsabilidades si no se actúa con rapidez.

El SMM contraataca: “Se ha atentado contra el honor del servicio”
La respuesta del Sindicato Médico de Málaga (SMM) ha sido igual de contundente. La organización médica acusa a CSIF de haber lanzado una denuncia pública sin una investigación previa completa, generando “desconcierto” entre la población y dañando la imagen de todo el servicio.

Para el SMM, la denuncia “atenta directamente contra la profesionalidad” de los facultativos. Subraya que el laboratorio cuenta con acreditación avanzada de la Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía desde 2022, que los equipos pasan controles rutinarios varias veces al día y que existe trazabilidad completa de cada procedimiento. Mientras CSIF pone bajo sospecha la fiabilidad de los análisis, el Sindicato Médico defiende que los protocolos se cumplen y que la acusación ha sido precipitada e irresponsable.

Más que un laboratorio: reputación, gestión y poder interno
El choque no es solo técnico, es político y sindical. De un lado, CSIF sitúa el foco en una posible gestión basada en el ahorro económico a costa de la seguridad clínica. Del otro, el SMM acusa a la central denunciante de dañar la confianza ciudadana y atacar la reputación profesional sin pruebas concluyentes. En el trasfondo aparecen cuestiones sensibles como presión presupuestaria, control del gasto, clima laboral y liderazgo interno en los servicios sanitarios.

La Gerencia del área sanitaria ha abierto una investigación. Pero mientras se esclarecen los hechos, el daño reputacional ya está hecho y la batalla sindical continúa en el espacio público. De confirmase las irregularidades, estaríamos ante un caso de enorme gravedad sanitaria.